A todos los bucaneros de los mares de Hispania, salud y gracia:
   Sepades que por acuerdo de los capitanes piratas de los Cuatro Mares se ha decidido realizar una "combocatoria y bebetoria" en los mares de León por encontrarse en el puerto de la Virgen del Camino el que fuese máximo enseñante de las mesnadas de oficiales torneros del Califato, el Gran Almirante: Gago de Córdoba.
    Descartada la flota de los mares del Sur, comandada por el comodoro Pocopelo, por la lejanía y por estar ocupada en la organización del la Reunión de Primavera en Córdoba, los próximos días 12 al 14 de abril. Las expediciones quedan como sigue:
     De los mares tranquilos del Centro partirán los capitanes de las tierras del Oso y del Madroño: Raspabarbas y Culipardo; que zarparán con sus naos al alborear el sábado día 16 de los puertos de Shatafi y Cuartro Ventos. Ambas embarcaciones irán comandadas por los oficiales, Coliflagua, Mariculo, Faldrique, Lucanio y Egulo; si los vientos les son favorables seguirán la corriente de Norte a Barlovento para después rolar a Sotavento, atracando en uno o dos puertos de la ruta para efectuar los oportunos avituallamientos, según lo estimen los capitanes. 
      De los agitados y siempre turbulentos mares del Norte saldrá un navío bajo las órdenes del capitán Chapelu con los oficiales, Payarracus, Churchys y Palakyos, aunque desconocemos su ruta y lugares de avituallamiento.
       Las dos flotas se encontrarán en el puerto de El León, en la zona "Húmeda" del atracadero o en la taberna de El Caminante, para ir con las respectivas tripulaciones al encuentro de El Gran Almirante Gago, cuando  el sol esté en su cenit.
       Dada la esta carta en la Villa de los Molinos a 12 dias del mes de hebrero, era de  dos mill cincuenta y un annos.
        Egulo la escribio por cuasi mandado de los Cuatros Capitanes.
              Escrito de Vicente Aparicio Arias, enviado a través de Ioseba Marco Agoiz

Escrito por José María Marco Agoiz el 12/02/2013 a las 20:30

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Comentarios (2)

  • 06-03-2013 a las 09:30 #1

    José María

    Marco Agoiz

    foto de José María Marco Agoiz

    Durante la visita que el pasado 16 de febrero realizamos un grupo de compañeros, de la 8ª promoción de Oficialía Industrial, a la Virgen del camino (León) para dar un abrazo al P. Santiago Pérez Gago, éste nos obsequió con un par de notas con su característica e inigualable caligrafía. Las adjuntamos y pueden ver junto al resto de fotografías al comienzo del relato.
    Un saludo de Ioseba Marco Agoiz
  • 20-02-2013 a las 09:22 #2

    José María

    Marco Agoiz

    foto de José María Marco Agoiz

    Teníamos que madrugar, el evento lo requería, asi que a pesar de ser sábado, tuvimos k poner el despertador para levantarnos y cumplir las expectativas de llegar a la hora acordada; la primera parada en Cantabria, en su capital Santander; ya éramos dos, unas risas, una agradable charla escuchando un poco de música y llegamos al primer punto de encuentro, Osorno, ya en provincia castellana; allí si que tomamos un café y un pintxo para dejar al estomago contento, mientras esperábamos que llegaran dos compañeros mas, su llegada nos llenó de alegría y buen humor, pues no se habían visto desde hacia la friolera de 45 años .
    Tuvimos que modificar nuestros planes ligeramente, ya que un compañero venía con una infección bucal, pero no quería perderse el encuentro en la Virgen del Camino, y nos insinúo que sería mejor llevar dos coches en lugar de uno como teníamos planeado, cosa que nos pareció correcto y así lo hicimos.
    La llegada a nuestro destino, La Virgen del Camino, fue con puntualidad matemática, aunque tuvimos que utilizar esa cosa que en estos tiempos del siglo XXI parece imprescindible, el teléfono móvil, k nos puso en contacto con los compañeros que venían del centro y alguno de casi sur de la península, con un pequeño retraso por algún percance sin mayor importancia, nos reunimos todos, incluso alguien que pensábamos que no podría venir, con lo cual nuestra alegría aun fue mayor.
    Tomamos alojamiento que ya teníamos reservado y en unos minutos después de dejar nuestros pocos enseres, pasamos a la congregación de dominicos para que llegara el momento cumbre del viaje, ver al padre Santiago Perez Gago o.p. motivo de nuestra visita, profesor que durante cuatro años nos impartiera clases de literatura y que nos marcó, pienso yo, sobremanera su forma de ser. Al fin su inmensa humanidad apareció y entre abrazos y sonrisas, expresiones como tigrines, pirracas, inaudito once chavales del 64,... creo k el buen padre dominico se iba emocionando.
    Antes de pasar al comedor, nos hizo entrega de unos presentes referentes a La Esthetica Originaria; así nos fuimos charlando y dimos cuenta del ágape que teníamos preparado; un poco de sobremesa en el que despedimos a dos compañeros que tuvieron que dejarnos por obligación, que no porque ellos quisieran.
    Pasamos dentro de la congregación a un sala en la que le mostramos a nuestro profesor diversas joyas de hace 45 años como cuadernos de redacciones, poesías que aprendimos en la U.L.C. en la que el papel de los folios estaban amarillentos por el paso de los años; también le entregamos unas fotografías de los compañeros del aula con sus respectivos nombres y de esta guisa pasamos a entablar coloquio sobre su obra hasta que ya bien anochecido dimos alto para dar fin al coloquio, no sin antes acordar que al día siguiente iríamos hasta Robledo de Caldas de Luna, lugar donde sale portada de La Esthetica Originaria.
    Nosotros decidimos que pasearíamos y nos alimentaríamos por León capital como así lo hicimos; vimos su catedral, su Casa de Botines, Diputación y Ayuntamiento; nos llenamos la barriga por el barrio húmedo y dimos cuenta de una sobremesa nocturna en el Parador de San Marcos, para luego ir a descansar en el alojamiento que teníamos para tal fin.
    Al día siguiente, partimos hacia el Valle de Luna, donde entre nieves llegamos hasta Robledo de Caldas, vimos la casa donde nació nuestro hombre, Santiago Pérez Gago y después de ver el valle nevado desde diferentes puntos pusimos rumbo a La Virgen del Camino; después de una breve charla nos despedimos para regresar a nuestros hogares.
    Ioseba Marco Agoiz